Alexander von Humboldt y la Ciencia Romántica | A Ciencia Cierta

En la historia de la ciencia hay muchos nombres perdidos en el tiempo. Figuras que durante su vida pusieron en marcha cambios en la ciencia y en nuestra sociedad que alteraron el mundo tal y como lo conocíamos. Inventores, teóricos, descubridores, filósofos… Muchos de ellos han tardado en ser reconocidos. Ha hecho falta su muerte y el paso del tiempo para permitirnos verlos en contexto. Sin embargo, existe una figura que parece haberse enfrentado a todo lo contrario. Hablamos de un hombre que mientras vivió estaba considerado casi una superestrella. Aventurero, humanista, ilustrado, mecenas, pintor, inventor, pero sobre todo científico. Un personaje que de vivir hoy en día habría sido portada de la revista People y que sin embargo parece haber caído en el olvido y su nombre resuena mucho menos de lo que merece. Su nombre: Alexander. Su apellido: von Humboldt.

Retrato de von Humboldt por Georg Weitsch, 1806
Retrato de von Humboldt por Georg Weitsch, 1806

Von Humboldt fue lo que llamamos: un polímata. Un hombre del renacimiento, de esos que brillan por igual en buena parte de las áreas del saber, tanto por conocimiento como por pericia. Su fortuna familiar y su cerebro le permitieron llegar a donde ningún hombre había llegado antes. Durante sus titánicos viajes por tierras inhóspitas, von Humboldt desarrolló una visión del mundo en su totalidad, como un sistema infinitamente complejo e imbricado que había que estudiar en su conjunto. Podríamos decir que estos fueron los primeros y tímidos pasos de la ecología.

Von Humboldt entendió, entre otras cosas, que la flora cambia según cambian la altitud y otras condiciones del entorno, pero también entendió que la propia vegetación es capaz de alterar esas condiciones del entorno. Intuyó la relación entre el vulcanismo y un las líneas de falla. Estudió a las culturas indígenas, sus costumbres y sus lenguas. Se interesó por los aparatos fonadores de los animales que encontraba a su paso, desde cocodrilos a monos. Catalogó infinidad de nuevas especies vegetales y animales. Incluso desencriptó el significado de la rueda solar azteca.

Nadie puede negar que su vida haya estado plagada de aventuras inimaginables, pero para entender realmente a von Humboldt necesitamos conocer la ciencia romántica. Una época donde la ciencia era un humanismo, algo indistinguible de otras formas de cultura. La maravilla de la naturaleza estaba ahí, en el aire, y tanto científicos como artistas se nutrían de ella para desarrollar una de las visiones más bellas que la historia ha dado.

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Jose Blanca
  • David Ibáñez
  • Ignacio Crespo

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