Viaje al centro de la Tierra | A Ciencia Cierta

Julio Verne fue un visionario. Entre las paredes de su cráneo albergó visiones detalladas de ingenios mecánicos muy adelantados a su época como cohetes o submarinos. Un escritor que en sus obras de novelas hacía profecías científicas con más tino que cualquier «futurólogo». Se trata de una habilidad asombrosa que consiguió, no por un toque divino, sino por alimentar su insaciable curiosidad con cantidades ingentes de conocimiento de todos los tipos y colores. De hecho, Julio Verne pudo ver más allá de su tiempo porque vivía encaramado a la ciencia y tecnología de frontera. Solo así pudo conseguir dar vida a su colección de viajes extraordinarios. En especial a la historia que nos trae hoy aquí, su viaje al centro de la Tierra.

Ilustración de Viaje al centro de la Tierra como portada de un episodio de A Ciencia Cierta
Ilustración de la novela donde se ve a la lucha entre el ictiosaurio y el plesiosaurio.

Viaje al centro de la Tierra fue publicado en 1864, un año donde la geología todavía tenía mucho que aprender. Es más, por aquel entonces se pensaba que al principio de los tiempos la superficie de nuestro planeta había estado cubierta por elementos como el sodio o el potasio. Al reaccionar con las primeras lluvias, estas habían producido poderosas reacciones químicas. En concreto reacciones exotérmicas capaces de dejar a nuestro globo como una esfera (geoide para los puristas) incandescente. La temperatura actual de nuestro planeta era la consecuencia de aquel tiempo, el calor que todavía no había logrado disiparse.

A pesar de toda esta confusión, la geología estaba tornándose una ciencia. Los enormes periodos de tiempo de los que hablaban los geólogos habían consternado a la población más ilustrada. Pocas cosas hay más poderosas que la geología para hacernos sentir insignificantes. El tiempo profundo se unió a la reciente popularización de la teoría de la evolución de Darwin. Entre las dos nos mostraron nuestro lugar entre los seres vivos y nuestra ubicación en esta gran roca espacial.

Este es el contexto en el que nació la historia del viaje de tres personas al centro de la Tierra. Era la combinación perfecta para que la obra estuviera salpicada de datos científicos. Cargada de locuras geológicas dignas de leer desde la distancia que la historia nos proporciona.

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Eder Amayuelas
  • Jordi Pereyra
  • Ignacio Crespo

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