Saturno y la sonda Cassini | A Ciencia Cierta

Saturno es un planeta que captura nuestra atención. Ese anillo, su tormenta hexagonal, su enorme tamaño, su infinidad de lunas… Durante muchos años hemos obtenido información de primera mano sobre este gigante gaseoso. La responsable ha sido la sonda Cassini, de la misión Cassini-Huygens y buena parte de lo que sabemos de él es gracias a la misión Cassini-Huygens. Una misión que despegó un 1 de julio de 2004 desde Cabo Cañaveral.

Preparada para durar cuatro años, esta sonda y su hermana Huygens, han estado emitiendo hasta hace unos días. Casi trece años de funcionamiento, más de tres veces lo esperado.

Recreación de la Nasa de las últimas imágenes tomadas por la Sonda Cassini antes de estrellarse contra Saturno.
Saturno visto por la sonda Cassini.

Hace unos días la sonda se estrelló contra la atmósfera del planeta, poniendo fin a su misión. Sin embargo no fue un accidente, se trató de un suicidio tecnológico. La misión había llegado a su fin y no podíamos permitirnos dejarla orbitando a Saturno.

Una de las fuentes de energía de la nave era un «generador termoeléctrico de radioisótopos«. Si este se hubiera estrellado contra la superficie de Saturno, Titán o Europa, habría podido afectar a la posible vida que pudiera haber allí.

Gracias a Cassini hemos conocido mejor la estructura y comportamiento de sus anillos, de su magnetosfera, de su superficie. Hemos revelado los misterios que ocultaban sus extraños satélites, como la materia negra en Jápeto; hemos cartografiado a Titán y estudiado su atmósfera. En resumen, este trozo de metal y cables nos ha dado más de lo que podíamos haber soñado y se ha ganado un puesto de honor en la historia de la ciencia y de nuestra civilización.

 

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Ángel Flores
  • Jordi Cornelles
  • Ignacio Crespo

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