La Energía Nuclear | A Ciencia Cierta

Podríamos culpar a la energía nuclear de las catástrofes de Fukushima, Chernóbil, Hiroshima y Nagasaki. Desde luego eso sería lo más fácil y lo más popular. Sin embargo, no culpamos al fuego del Gran Incendio de Londres. Por supuesto que la energía nuclear puede ser mucho más destructiva que el fuego, todos hemos sido testigos de históricos de ello. Pero la culpa de esas catástrofes es nuestra. Tardamos en aprender a dominar el fuego, y hemos tardado en dominar la energía nuclear.

Símbolo de "peligro radioactivo" como carátula de un capítulo de A Ciencia Cierta: La energía Nuclear

La energía nuclear es peligrosa si no se ponen las medidas de seguridad necesarias. Pero aquí está la clave: las tenemos.

No podemos temerla de forma indiscriminada por las atrocidades cometidas con ella en una guerra. Tampoco podemos generalizar el riesgo de un accidente en base a una infraestructura de la antigua Unión Soviética o a un tsunami superior a todas las estimaciones imaginables.

En cualquier caso, esto no se trata de una apología de las nucleares, vamos hablar sobre la física nuclear; sobre cómo aprendimos lo que había dentro de un átomo y cómo descubrimos el modo de aprovecharlo.

Pongamos un poco de rigor sobre un tema tan espinoso, porque con la situación energética y ecológica que vivimos, no podemos permitirnos descartar una fuente así de energía por los motivos equivocados.

 

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Alberto Aparici
  • David Ibáñez
  • Alejandro Algora
  • Antonella Labarille
  • Ignacio Crespo

Un comentario

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *