Inteligencia artificial | A Ciencia Cierta

Stephen Hawking y Elon Musk han hablado largo y tendido sobre los peligros de la Inteligencia Artificial. De hecho, podríamos decir que lo han tratado de forma alarmista. Sin embargo, la gente ha tomado su palabra como ley y sus opiniones, que no son más que eso, han sembrado la desconfianza.

Las inteligencias artificiales ya están entre nosotros, Google, Siri, incluso nuestro teclado del teléfono con su función de «autocompletar» ¿Cual es el verdadero peligro que esconden?

Ojo biónico como carátula de un capítulo de A Ciencia Cierta: Inteligencia Artificial
Representación artística de un ojo que… yo qué sé, pero mola.

Hace décadas que se trabaja con inteligencias artificiales, pero no todas son iguales. Todo empezó con los llamados sistemas expertos, algoritmos tremendamente complejos que permitían a las máquinas desarrollar tareas igual de complicadas. Pero había un problema: no podían adaptarse a nuevos problemas. Hacía falta enseñarles a las máquinas a aprender.

A lo largo de los años se han desarrollado multitud de tipos de inteligencia artificial. Basadas en aprendizajes supervisados, o no supervisados, nos las hemos apañado para que se apañen en ganarnos al ajedrez, el go, y otros tantos juegos de estrategia.

Desde el perceptrón, una «copia» mecánica de una sola neurona, hasta redes imbricadísimas con infinidad de capas. La inteligencia artificial evoluciona y se ramifica alejándose de sus primeros pasos. Hoy en día son capaces incluso de producir música y pintura, tal vez es pronto para llamarlo arte, aunque sin duda es creativo. Pero ¿cual es el siguiente logro a desbloquear? ¿Cómo de parecidas son a un cerebro humano? ¿Podrán llegar a emularlos? 

 

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Javier Palanca
  • Gustavo Aranda
  • José Blanca
  • Ignacio Crespo

3 comentarios

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