Homeostasis en la IA, ruido neuronal, aye-aye y la Parker | Coffee Break

No es novedad que algunos pillos aprovechamos los jueves en que Hector está desprevenido para colarnos en Coffee Break con temas que se apartan de la ortodoxia. Cometemos sacrilegio hablando de cosas tibias y viscosas, de seres vivos y las «ciencias» que los estudian. Esta semana, compinchados con Carlos Westendorp, hemos marginado a la ciencia canónica para hablar de cerebros y zoología. Un descaro protagonizado por la posibilidad de dotar a inteligencias artificiales de emociones para que desarrollen «consciencias« por el ruido neuronal que abunda en nuestro encéfalo y que ahora parece ser más señal que ruido y finalmente por el extrañísimo sexto dedo encontrado en la especie de lémur más rara del planeta, el aye-aye.

Collage artístico de cerebros de ratón obtenidos mediante resonancia magnética funcional por la doctora Churchland
Collage artístico compuesto con distintas imágenes de de cerebros de ratón obtenidos mediante técnicas de resonancia magnética funcional por la doctora Churchland

Por mucho que se hable de inteligencia artificial en el artículo que comentamos se trata más que de otra cosa, de una loca hipótesis neurocientífica. Su autor, Antonio Damasio, es un reputado neurocientífico que lleva años construyento y puliendo una hipótesis sobre el origen de la consciencia y este artículo es tan solo una sugerencia de cómo, presuponiendo que dicha hipótesis sea cierta, aplicarlo a inteligencias artificiales. En cualquier caso, se trata de una premisa interesante sobre la que debatir, construir nuevas preguntas y contar curiosidades sobre nuestro cerebro.

Hablando de neurociencia propiamente dicha, el segundo estudio al que hago referencia sí que parece suponer un avance tangible sobre el estudio del encéfalo. Cuando leemos la actividad de nuestro cerebro registramos mucha actividad con sentido, señales que podemos interpretar. Sin embargo, hasta ahora parecía que esta estaba embebida en una enorme cantidad de ruido, contaminándola y haciéndola bastante impredecible. Curiosamente, acaba de descubrirse que de ruido tiene poco. Toda esa extraña actividad podría estar relacionada directamente con un reflejo de nuestros movimientos, un espejo de nuestros gestos. Las implicaciones que tiene este «ruido neuronal» son increíbles. De hecho, puede que nos obligue a redefinir muchos conceptos virando para siempre el mundo de la neuroimagen.

Algo menos trascendental pero igualmente sorprendente, tenemos la historia del aye-aye, un lémur de aspecto extraño, pero que escondía una cualidad más singular incluso que su apariencia: un sexto dedo. Este secreto ha permanecido oculto durante las muchas décadas que nos separan de su descubrimiento. Pero ¿cómo y para qué surgió exactamente este pseudodedo?

A todo esto se suman las astronoticias de rigor, hablando sobre la sonda Parker y la física solar. En definitiva, un episodio especialmente variado donde me temo que hablo más de lo que merezco.

Un programa de Hector Socas (@hsocasnavarro)

Contertulios:

  • Sara Robisco
  • Andrés Asensio
  • Carlos González
  • Ignacio Crespo

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