Gala Nobel 2019 y machine learning en cosmología | Coffee Break

Poneos vuestras mejores galas, porque aquí llega uno de los eventos más esperados de todo cientófilo. Tras unas elecciones, la prensa se llena de valoraciones sobre los resultados, de análisis y explicaciones más o menos acertadas. Sin embargo, con la gala de los Nobel no parece ocurrir lo mismo.

Al repartirse un premio tan relevante como los Nobel, hay mucho que decir. No solo se trata de explicar en qué consiste cada hilo de investigación de los premiados, sino de hablar sobre por qué ellos y no otros o cómo funciona la maquinaria interna de estos premios. ¿Por qué son más difíciles de predecir los de medicina que los de física? ¿Tiene sentido que no exista un Nobel de matemáticas? ¿Por qué el de química parece más tecnológico que puramente químico? Por suerte, Coffee Break es el espacio perfecto para dar rienda suelta a todas estas valoraciones. Bienvenidos a un análisis de la gala Nobel de 2019.

Detalle de una medalla Nobel como portada del episodio de Coffee Break: Gala Nobel 2019 y machine learning en cosmología
Detalle de una medalla del premio Nobel

Los premios Nobel tienen un trasfondo que a veces dejamos pasar por alto. Un origen y un motivo de ser interpretables a través de la historia del hombre que les da nombre. Y aunque puede que ya hayamos comentado algunas de estas cosas en el programa de Coffee Break sobre los Nobel de 2018, nunca está de más volver a resaltar cómo funciona y qué significa este galardón.

El Nobel de medicina y fisiología ha sido para William Kaelin Jr., Gregg L. Semenza, Peter Ratcliffe en una medalla especialmente fisiológica. Tres científicos que han contribuido especialmente a investigar cómo nuestras células se adaptan a los cambiantes niveles de oxígeno. HIF-1alfa, VHL y otra serie de siglas se encargan de hacernos sobrevivir a la falta de oxígeno y se implican en procesos patológicos, como la aparición de tumores.

James Peebles ha recibido la mitad del premio de física por sus contribuciones a la cosmología estudiando la evolución del universo. La otra mitad del premio ha ido a Michel Mayor y Didier Queloz por descubrir uno de los primeros planetas extrasolares. Estos últimos aprovecharon el efecto doppler que se produce en una estrella al ser «zarandeada» por sus planetas.

Finalmente tenemos al premio en química. Goodenough, Whittingham y Yoshino han sido premiados por su aportación al desarrollo de las baterías de litio. Gracias a ello el tamaño de las baterías se han reducido sorprendentemente. Un premio que no ha sido del todo inesperado en esta gala Nobel, pero que ha dado mucho de lo que hablar. ¿Es normal premiar algo tan asentado y poco noticioso como las baterías de litio?

Un programa de Hector Socas (@hsocasnavarro)

Contertulios:

  • Sara Robisco
  • Bea Ruiz
  • Francis Villatoro
  • Alberto Aparici
  • Ignacio Crespo

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