Ciencia y música | A Ciencia Cierta

Mucho se habla sobre la matemática de la música. Se nombra la proporción áurea y la sucesión de Fibonacci como si fueran la realidad última de la belleza, y no uno de los muchos patrones en los que nuestro cerebro puede encontrar orden. Uno como tantos otros que existen, pero al que se nos ha condicionado desde que éramos niños en la antigua Grecia.

Detalle de un violonchelo como portada del episodio de A Ciencia Cierta: Ciencia y música
Detalle de un violonchelo

Tenemos mucho de lo que hablar. Porque por supuesto que hemos mitificado ciertas relaciones entre la música y la matemática; pero por romantización y malentendidos, no porque no existan. Las proporciones entre las notas, la definición de tono, timbre, duración o intensidad son parámetros matemáticos. Sin embargo, la música existe solo entre las paredes óseas de nuestro cráneo. Fuera de él, solo hay ruido. Ordenado o desordenado, pero ruido.

La realidad es tan bonita como creer en la leyenda de la fragua de Pitágoras, solo que algo más compleja. Os hablaremos de los matemáticos encubiertos que había tras la pluma de Beethoven o Bartók. Hablaremos de lo que no es música e incluso nos pondremos un pelín filosóficos.

Es hora de hablar de música desde la ciencia, pero sin mitificar nada.

Un programa de Antonio Rivera (@meteolp)

Contertulios:

  • Victor Marco
  • Isabel Cordero
  • David Ibáñez
  • Ignacio Crespo

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