¿Bailamos? | Tres Pies al Gato

A lo tonto han sido nada más y nada menos que 25 episodios. Pero tranquilos, que no digo esto porque vayamos a acabar con este proyecto, ni mucho menos. Eso sí, vamos a tomarnos un periodo de hibernación. Motivo número 1: Voy a necesitar un poco más de tiempo estos meses que vienen. Motivo número 2: Así os dejamos con más ganas. En cualquier caso, es hora de meterse en el lío: ¿bailamos?.

De nuevo una pregunta tonta y una vez más muchas preguntas interesantes que derivan de ella ¿para qué? ¿cómo he de hacerlo? ¿me enseñas antes a no hacer el ridículo, por favor? Son la perfecta excusa para empezar a hablar sobre la ciencia del baile.

¿Por qué bailamos los seres humanos? ¿Qué propósito evolutivo tiene para haber sido seleccionado hasta nuestros tiempos? ¿Se reduce todo a la atracción sexual o podría tener otro tipo de ventajas evolutivas?

Y lo que es tal vez más importante ¿cómo he de moverme? ¿Hay algún paso mágico? ¿Algo que pueda hacer mi baile mejor que el de mis competidores? La respuesta es sí, y posiblemente te sorprenda… Mueve la rodilla, la rodilla derecha en concreto.

Aunque bueno, machistadas metodológicas aparte, parece que hay claras diferencias en cuanto a cómo debe moverse un hombre y una mujer para obtener el resultado buscado en sus pretendientes.

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